¿Habría nacido de haber sabido que tenía síndrome de Down?

La pregunta que más me hacen cuando digo que tengo una hija con síndrome de Down, es si lo sabíamos antes de que naciera.

Nosotros no lo sabíamos, pero teníamos sospecha porque el test del screening prenatal había salido muy alto. El resultado fue de 1 entre 21. El ginecólogo nos llamó y estuvo hablando con nosotros. Nos comentó que era un porcentaje altísimo y que sería interesante hacer una amniocentesis para asegurar el diagnóstico.

Tuvimos la suerte de estar de acuerdo al cien por cien como padres en seguir adelante con el embarazo sin ponerlo en riesgo con la amniocentesis. A los dos nos daba igual si la pequeña tenía o no síndrome de Down, así que asumimos el riesgo.

Sin duda, como cualquier padre, esperábamos que todo fuera “bien” y que al final el bebé naciera sin “problemas”. Como cualquier padre, queríamos el bebé “perfecto“. Pero aceptamos el reto de adaptarnos a las necesidades de ese bebe que tanto queríamos ya.

Con esto no quiero que penséis que no entiendo a los padres que deciden hacerse la amniocentesis. Los entiendo perfectamente, incluso entiendo a quien decide no seguir adelante con un embarazo después de haber sido diagnosticado con alguna anomalía en el feto. Debe ser muy duro tomar esa decisión y no creo que haya nadie que lo haga a la ligera. En este sentido lo único que tengo que decir es que si alguien decide no seguir adelante con el embarazo, no debe echarle la culpa al síndrome de Down. Somos muchísimas las familias que aceptamos el reto, somos felices y tenemos a nuestros hijos maravillosos con nosotros. Unos hijos que son iguales que el resto de los niños y que sólo necesitan un poco más de ayuda en el proceso de aprendizaje. Unos hijos que no sólo no nos han cerrado puertas a la felicidad, sino que nos han abierto la puerta más grande que se pueda imaginar a la realización plena como padres y a un nuevo mundo lleno de alegrías que nunca habríamos experimentado de no haberlos tenido con nosotros.

Estos padres seguramente no estuvieron bien informados y pensaron que no estaban preparados para superar el reto que supone educar un hijo con discapacidad. Creo que la decisión la tomaron más por ellos como padres que por su propio hijo. En cualquier caso, lo respeto. Nadie puede obligarnos a tomar un camino u otro.

Nosotros, al final obtuvimos nuestra recompensa. Tuvimos una hija con síndrome de Down pero nos salimos con la nuestra: No tiene problemas, nació bien y para nosotros es la hija perfecta, tan perfecta como sus hermanos.

1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s